EUCARISTÍA ANIVERSARIO

Con una Eucaristía en memoria de Nuestra Madre de la Merced, se conmemoraron los 57 años en que la Congregación de las Hermanas de la Merced abrieran sus puertas a la educación en nuestra comuna.

Durante la actividad religiosa, en el Ofertorio igual que en años anteriores, se presentó al Señor un cirio, símbolo de la luz que envuelve toda la vida del cristiano. La luz no se esconde, se alza para que todos la vean, porque es la presencia de Cristo resucitado y representa la presencia amorosa y fraterna de la Congregación mercedaria en Chile. También cadenas, símbolo de la redención, y liberación, misión que realizan día a día y que representa a la congregación de las Hermanas de Nuestra Sra. de la Merced en medio de nosotros. Flores que representan el regalo que deseamos depositar ante nuestra Madre Santísima de la Merced, ejemplo de pureza sencillez, servicio y entrega incondicional a su hijo nuestro Señor. Pan, fruto del trabajo esforzado del hombre que luego se trasformará en el cuerpo de Jesús. Y el vino, fruto de la tierra que luego se transformarán en la sangre de Cristo sacramentado.

Asimismo, se finalizó con la ceremonia de Renovación y Juramento de JAMER, PREJAMER y también, por primera vez, la Infancia Mercedaria, grupos cristianos que tienen como fundamento formar personas libres, capaces de asumir y vivir los valores evangélicos que a través de una educación integral puedan desarrollar sus capacidades intelectuales, morales y espirituales, ponerlas al servicio de la comunidad y construir, desde su actuar, camino de verdadera libertad. Niños y jóvenes comprometidos con su Fe y su quehacer solidario, apostólico y mercedario. Al finalizar esta eucaristía, se procedió a leer los compromisos donde sus coordinadoras les hacen entrega de su pañolín, signo que los distingue y compromete.

 

Misa de Aniversario 2016