Nos hace bien el arte, esa manifestación de nuestra alma, tan propia de los seres humanos, poder volar y ser quienes queramos por un momento. Desarrollar la cultura que nos separa de todos los demás seres de la creación, vivir en plenitud los talentos con los que Dios nos bendijo.
Cerramos el periodo de talleres extraescolares con una delicada muestra de lo que nuestros estudiantes pueden hacer, dando forma a una velada que no dejó a nadie indiferente, una vez más la música se robó nuestros corazones.

